Los bautismos de mar y los viajes al fondo submarino se ponen de moda

bautismo de mar

La Societat d’Exploracions Submarines (SES) realiza visitas a un mercante hundido como biotopo marino en sus cursos de buceo. Sin duda, se trata de una de las propuestas más innovadoras del centro, que sigue ganado adeptos año a año.

¡No lo dudes, coje tu cámara acuática y a gozar!

Una forma diferente para conocer el hábitat marino y restos de barcos hundidos

El mercante Dragonera, en cuyo interior vive ahora todo tipo de fauna marina, fue sumergido a propósito con el objetivo de que quedara integrado al recorrido submarino que organiza este club.

La  SES, Societat d’Exploracions Submarines de Tarragona, lleva más de 50 años realizando los cursos de buceo, y vive ahora uno de sus mejores momentos, pues aumenta el número de  interesados  que utilizan sus instalaciones para conocer el mundo submarino. Los cursos que ofrece el centro tienen una duración de una semana (más o menos), y se dividen en tres partes.

Por: dMap Travel Guide

La primera toma de contacto se realiza en el aula didáctica, donde se imparten las clases teóricas de los diferentes cursos de buceo y sus especialidades. Tras superar el examen correspondiente,  las prácticas se inician en una piscina, para familiarizarse con el equipo de submarinismo y todos los instrumentos necesarios para la inmersión. Finalmente, las últimas dos sesiones prácticas tienen lugar en el Parque Subacuático de la escollera del Port de Tarragona, situado en el Paseo del Faro. Los alumnos realizan distintas inmersiones en una zona acotada de unas dos hectáreas aproximadamente.

Un parque con historia

El parque subacuático en cuestión fue inaugurado en 1995 y desde entonces ha recibido constantemente la visita de los alumnos de  estos cursillos. En el fondo marino se encuentra sumergido el barco mercante, el Dragonera, que fue hundido como biotopo para regenerar la fauna y flora de la costa tarraconense.

Este mercante tiene 65 metros de eslora por 16 metros de manga y, situado a unos 200 metros de la costa, se ha convertido en uno de los mayores atractivos de este curso de iniciación al submarinismo.El interior del mercante puede ser visitado por los alumnos y en el observarán la fauna marina que con el paso del tiempo se ha ido estableciendo en esta zona.

El Dragonera fue hundido en aguas del parque en 1994 y desde entonces se ha convertido en la gran estrella de estos peseos submarinos. El barco fue habilitado para que pudiera ser visitado por los submarinistas. Se retiraron las puertas y todos aquellos elementos que pudieran suponer algún riesgo para los intrépidos  visitantes . Hay más Las alumnos de estos cursos también tendrán la oportunidad de observar otras embarcaciones hundidas como las llamadas barcas de la luz, anclas, un pesquero y otras estructuras sumergidas que ejercen de hábitat marino para las especies de la zona.

Además de constituir una experiencia diferente, al finalizar estos cursillos, los alumnos que hallan superado todas las pruebas obtendrán un título que les permitirá realizar más inmersiones. La SES además de estos cursos ofrece los llamados bautismos submarinos. Esta práctica constituye la primera experiencia y contacto con el fondo submarino para todas aquellas personas que todavía no han realizado ninguna actividad de este tipo.

Pide la mano a su novia a cuatro metros de profundidad

Jean Michel Dubail, experto submarinista e instructor de buceo de Salou no terminaba de creerse la propuesta que le hacía una de sus socias en la empresa Ganouby -dedicada precisamente a la captación de futuros submarinistas-.

Ketti le explicaba la semana pasada que tenía unos amigos que querían hacer un bautizo de mar (primera inmersión), pero con sorpresa.

Ésta sería que Aitor Lafuente aprovecharía la situación para pedir en matrimonio a su novia, María Alegre. Jean Michel, belga de nacimiento pero buceador en diferentes partes del mundo, sobre todo en Marruecos y Egipto, no tuvo reparo en aceptar la propuesta. «Era un bautizo de mar diferente, pero sin ningún tipo de complicación para nosotros.

Por: dMap Travel Guide

 

Seguir las instrucciones y disfrutar del paisaje». Aceptada la propuesta, se citó a la pareja el pasado martes en Cap Salou, tras acordar el precio de este bautizo de mar y los detalles para que en el fondo marino se pudiera celebrar la sorpresa. Aitor Lafuente y María Alegría esperaron pacientemente que a primera hora de la tarde de este martes los recogieran los buceadores de Ganouby para irse al punto de inmersión.

Una sorpresa para todos

 

La empresa todavía no tiene sede porque es el primer verano que trabaja en la capital de la Costa Daurada. La idea es que el próximo año haya un centro de buceo. Jean Michel Dubail explica que «este tipo de prácticas las realizamos a poca profundidad, en una zona muy cerca del faro. Con poco más de cuatro metros es suficiente para las primeras experiencias subacuáticas». Tras llegar a la playa, el instructor les entregó los trajes de neopreno y se empezaron a vestir. «La verdad, estábamos más nerviosos por sumergirnos por primera vez en el mar que por la sorpresa que tenía preparada», admitía Aitor.

Jean Michel añade que «es normal que las cosas no estén claras antes de sumergirse. Nosotros, que ya sabemos cómo reacciona la gente, miramos de tranquilizarlos explicando qué deben hacer y la mejor manera para que los automatismos se aprendan fácilmente». Antes de la inmersión, Aitor había dado a Jean Michel el anillo de compromiso y él tenía escondido un papel donde había la pregunta clave de la petición de mano.

Por su parte, María Alegre no lo tenía nada claro. Tenía mucho respeto al agua y admitía que no quería entrar, «aunque después me convencieron y me lo pasé bien». Prueba de ello es lo sonriente que salió en las fotografías. Con los trajes de neopreno bien colocados y las botellas de oxígeno en la espalda, el grupo se sumergió a pocos metros del faro de Cap Salou, a una profundidad media de más de cuatro metros.

La pareja feliz bajó lentamente con los consejos bien interiorizados, sobre todo, inspirar y expirar por la boca y acostumbrarse a este cambio de automatismo corporal. Tras llegar al fondo, Aitor, de 26 años y profesor de informática en El Vendrell, no lo dudó. Sacó un papel plastificado que rezaba la siguiente pregunta: «¿Quieres casarte conmigo?» (ver fotografía). María no lo podía creer.

Tuvo que mover la cabeza de atrás para adelante para decirle que sí. No podía hablar (estaba debajo el agua y con el conducto del aire en la boca). Mientras, Jean Michel se sacaba de dentro del traje de buzo el anillo de compromiso y se lo devolvía a Aitor para que lo colocara en el dedo corazón de la mano derecha. El beso se dejó para después, al salir del agua. «Sabía la respuesta porque ya lo habíamos hablado, pero me gustaba hacerlo diferente.

Quería darle algo más que una cena romántica y un anillo», explicaba el joven. Aunque todavía no hay fecha, Aitor explicaba ayer que piensan casarse pronto. Él, natural de Zaragoza, y ella, oriunda de Córdoba, conviven en Salou desde hace dos años, ya que trabajan aquí.

María está en Port Aventura y él da clases de informática en El Vendrell. «¿El lugar? o nos casamos aquí en Catalunya o como muy lejos en Zaragoza», admitía el novio. Tras este bautizo de mar romántico, Jean Michel les invitó a conocer un poco las profundidades de Cap Salou.

Por: Neville Wootton

 

«Lo cierto es que desde la tormenta del día 15, el agua está turbia (remueve la arena del fondo) por las corrientes. Sin embargo, cada vez está mejor y la visibilidad aumenta». Aunque no hubo demasiado tiempo para inspeccionar el fondo marino de Cap Salou, ya que la experiencia duró menos de una hora, lo cierto es que Aitor y María tuvieron la oportunidad de ver a un pulpo en sus narices.

La empresa, que de momento sólo se da a conocer por publicidad en diferentes puntos, tiene intención de asentarse en la capital de la Costa Daurada porque «parece que hay mercado». De momento, Ganouby se ha ganado el corazón de una pareja.

El Día del buceador reunirá a más de 200 aficionados vascos en Santurtzi

El evento, que se celebra por segunda vez en la localidad marinera, reunirá a más de 200 aficionados a las actividades subacuáticas procedentes de diversos puntos del País Vasco y también de comunidades vecinas.

«El objetivo del encuentro es fomentar la práctica de esta especialidad deportiva y darla a conocer al gran público», explicó ayer Natalio Eguiguren, presidente del Club Aketxe, organizador de las jornadas.

Santurtzi acogerá este fin de semana el VI Día del Buceador en Euskadi.

En este sentido, tendrá especial significación los bautismos subacuáticos , que permitirán disfrutar de su primera inmersión a 60 personas no iniciadas en esta disciplina. La actividad se desarrollará a las 10.00 horas el domingo en el polideportivo.

Por: Daniel Lobo

Los organizadores también han programado dos salidas para una treintena de buzos experimentados a la zona de Zierbena.

Según Eguiguren, el número de aficionados en Euskadi alcanza los 3.500. El programa se completa con pases audiovisuales de filmaciones subacuáticas, exposición de fotografías, charlas y una muestra de trajes de supervivencia en el mar.

Programa de buceo

ETB-2 ofrece esta noche, a partir de las 21,55 horas, dentro del espacio ‘‘Convivir con el riesgo’’, los testimonios de bomberos, buceadores o alpinistas que se enfrentan cada día a situaciones límite.

El programa dará paso a un reportaje sobre personas que han llevado sus obsesiones hasta llegar a modificar su cuerpo para llegar a parecerse a lagartos, gatos o leopardos.

En ‘‘Convivir con el riesgo’’ Ana Urrutia irá presentando a profesionales y deportistas que viven situaciones en las que el cuerpo humano llega hasta el límite de su resistencia. Así, se podrá conocer que la resistencia cardíaca de los bomberos llega al límite cuando se enfrentan a las llamas o que, curiosamente, el elemento contrario al fuego, el agua helada, también puede causar un efecto parecido en el corazón y puede ser tan mortal como las abrasadoras llamas.

Por: Nestor Galina

 

Para ello se recogen los testimonios de bomberos y de una nadadora de largas distancias que es capaz de nadar durante más de diez horas en aguas gélidas, desafiando al frío y al cansancio.

El espacio, el medio más hóstil

También se podrá conocer cómo hacen frente los astronautas a las condiciones del espacio exterior, el medio más hostil que existe para el ser humano. Ahí afuera, los rayos del sol queman más que el agua hirviendo.

Y la sombra provoca temperaturas de cientos de grados bajo cero. No hay oxígeno ni presión. En ese entorno el ser humano sí que está totalmente indefenso.

Alpinistas, submarinistas, escaladores y otros deportistas aficionados a deportes extremos irán desfilando por el programa y narrando alguna de sus experiencias más impactantes.

El programa dará paso a un reportaje en el que sus protagonistas son personas que han llevado su obsesión hasta cotas realmente alucinantes, hasta llegar también a convivir con el riesgo.

Un buceador irundarra bate el récord de profundidad

El espeolobuceador irundarra Martín Burgui batió el pasado sábado el récord estatal de profundidad en cuevas al lograr sumergirse 120 metros.

Pedazo de récord

Burgui mejoró así en veinte metros la anterior marca. El espeolobuceador irundarra realizó su inmersión en el sifón de Fuente Azul, en la localidad burgalesa de Hortigüela. La sima se convierte así en la más profunda de las exploradas hasta ahora en el estado.

Por: Andy Blackledge

El buceador irundarra no alcanzó el fondo del sifón de Fuente Azul, por lo que no descarta regresar para para avanzar en su exploración.

Burgui reconoció que había sido «muy peligroso» y explicó que para aguantar a esta profundidad es necesario ir provista con botellas que contienen varias mezclas de gases  denominadas trimix y nitrox, así como oxígeno puro para la descompresión.

El buceador irundarra asegura que para este tipo de inmersiones no es necesario «estar físicamente impresionante, sino que sobre todo hay que estar psicológicamente preparado, porque es terrible». El espeleolobuceador afirmó que  la inmersión «es como estar en otro mundo, como si estuvieses en Marte».

Burgui afirmó que el año que viene intentará de nuevo sumergirse solo si dispone de la financiación sufieciente.

El equipo que apoyó a Burgui estaba compuesto por buceadores y espeleólogos de la sociedad Izurde, de Hondarribia, a la que pertenece Burgui, el grupo de espeleología Tritón de Iruñea y la Sociedad Edelweiss de Burgos.

Y de regalo, un caramelito que vimos con Alvaro el otro dia…Maldivas…

A